La comunidad de Villa Gesell celebró este lunes 8 de diciembre a la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad, con una amplia participación. La fiesta incluyó una caravana que recorrió distintos barrios del partido, la celebración de la Eucaristía al aire libre y un encuentro comunitario con buffet y bailes. Acompañó la jornada el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ.

La imagen de la Virgen partió desde la sede parroquial a las 16.45 y durante más de tres horas visitó a vecinos y turistas. En su paso, la Inmaculada se encontró con familias que estaban trabajando, descansando por el feriado o disfrutando de unos días de vacaciones. También llegó a los barrios más alejados, donde muchos esperaron su bendición.

Al finalizar el trayecto, se celebró la Misa en la sede parroquial, con una gran presencia de fieles. Participaron el intendente municipal, la presidenta del Honorable Concejo Deliberante y el secretario de Turismo. También estuvieron presentes abanderados y representantes de los distintos niveles del Colegio Episcopal Anna Böttger de Gesell. La celebración fue presidida por el obispo, monseñor Ernesto Giobando SJ, concelebrada por el párroco, padre Tomás de la Riva, y asistida por el diácono permanente Marcelo Benavidez.

En la homilía, el obispo destacó la belleza natural de Villa Gesell, pero también recordó las necesidades de los barrios más vulnerables. Advirtió sobre el avance de las adicciones y sus consecuencias en la vida comunitaria. “Cuando Dios no nos importa, ya no nos importa el prójimo”, expresó. Invitó además a recibir a los turistas con la cordialidad de siempre y a trabajar para que las ciudades de la diócesis sean ámbitos de contención, especialmente para niños y jóvenes. “Somos los adultos quienes debemos cuidar sus sueños”, señaló.

La jornada concluyó con un clima de alegría y agradecimiento. Monseñor Giobando invitó a vivir el Adviento con espíritu renovado, fortaleciendo la fe y animando a otros a hacerlo.

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