El lunes 25 de mayo, la comunidad de la Parroquia San José de Balcarce celebró los 140 años de la bendición de su templo parroquial con una Santa Misa presidida por monseñor Ernesto Giobando sj.

La celebración contó con la participación de los sacerdotes que actualmente sirven en la comunidad, los padres Pablo Etchepareborda, Juan Marcos Degl Innocenti y Luis Espósito, junto a otros presbíteros oriundos de la parroquia o que desarrollaron allí parte de su ministerio pastoral, además de un gran número de fieles que colmó el templo. También estuvieron presentes el intendente municipal, Esteban Reino, y miembros del Concejo Deliberante.

Durante la homilía, monseñor Giobando agradeció el ministerio pastoral de los sacerdotes y del diácono Walter, que acompañan a la comunidad parroquial, y reflexionó sobre los orígenes de las ciudades, señalando que tradicionalmente se organizaban “teniendo como centro la plaza y a sus alrededores la Municipalidad, la Comisaría, la Escuela y la Iglesia”. En ese marco, destacó la elección en ese tiempo fundacional del nombre San José de Balcarce y la protección del santo patrono sobre la iglesia principal de la ciudad y compartió su vínculo personal con San José, recordando que acompañó distintas etapas de su vida y formación sacerdotal.

El Obispo también expresó que “la Iglesia es una comunidad viva, no un museo”, y destacó que el templo parroquial es un lugar donde generaciones de fieles recibieron los sacramentos y crecieron en la fe. En referencia a San José, señaló que es modelo para todos los cristianos ya que “aceptó la voluntad de Dios”, acompañó a María y cuidó de Jesús en el seno de una familia.

En otro tramo de su predicación, monseñor Giobando reflexionó sobre los desafíos actuales de la vida familiar y afirmó que “parece que hoy da miedo formar una familia, recibir el sacramento del matrimonio o tener hijos”, remarcando que San José asumió su misión con confianza en el plan de Dios. Finalmente, invitó a poner bajo la protección del santo patrono a todas las personas que, a lo largo de estos 140 años, trabajaron y sirvieron en la vida parroquial para que “la tarea de esta parroquia siga siendo fecunda”.

Al finalizar la celebración se realizó un reconocimiento a distintas personas que, con su compromiso y servicio, dejaron una huella en la historia de la comunidad parroquial. Como parte de los festejos, el domingo previo también se llevó a cabo un almuerzo comunitario que reunió a unas 400 personas para compartir la alegría de estos 140 años de vida parroquial.