El sábado 18 tuvo lugar el encuentro de la vida consagrada de la diócesis en el monasterio de las Hermanas Carmelitas, reuniendo a religiosas y religiosos de distintas comunidades en una jornada de fraternidad, oración y trabajo compartido. El obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj. visitó a los religiosos allí reunidos y compartió una parte del encuentro.
Durante el encuentro se dedicó un espacio al trabajo en grupos sobre el documento conclusivo de la Asamblea Diocesana, que permitió poner en común el propio camino de la vida consagrada en la diócesis, con sus búsquedas, desafíos y signos de esperanza. La jornada incluyó también un momento de oración, en el que se rezó especialmente por la paz en el mundo, y una posterior puesta en común de lo compartido. La jornada concluyó con la celebración de la misa y el almuerzo fraterno.










