En la fiesta patronal de Santa Teresita del Niño Jesús, la comunidad parroquial de Santa Teresita de Comandante Nicanor Otamendi recibió a su nuevo párroco, el presbítero Juan Marcos Degl’Innocenti. La Eucaristía, celebrada el jueves 1 de octubre, fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj.
Concelebraron junto al Obispo varios sacerdotes, entre ellos el vicario general, presbítero Hernán David, quien estuvo al frente de la comunidad como administrador parroquial durante los últimos meses; el presbítero Walter Pereyra, anterior párroco de Santa Teresita y actualmente párroco de Nuestra Señora de la Merced de Quequén, y el presbítero José Martínez, quien colaboró con David en la atención pastoral de la comunidad durante este período.
La celebración reunió a numerosos fieles de la comunidad de Otamendi y también a personas provenientes de las parroquias en las que anteriormente desempeñó su ministerio el padre Juan Marcos. Entre los presentes se destacó la participación de los niños de catequesis y del Jardín de Infantes del Obispado, que forma parte de la comunidad parroquial.
Durante la homilía, monseñor Giobando puso especialmente de relieve la misión del párroco como pastor cercano de una comunidad. A partir del Evangelio, en el que Jesús envía a sus discípulos y afirma que “la cosecha es abundante y los trabajadores son pocos”, señaló que el nuevo sacerdote llega para acompañar al pueblo de Dios en su camino de fe, en la celebración de los sacramentos y en las distintas necesidades de la vida comunitaria.
En el contexto de la fiesta de Santa Teresita, el Obispo también invitó a vivir el camino cristiano desde la sencillez, la confianza y el amor. Retomando la experiencia espiritual de la patrona de la parroquia, recordó que su “caminito” fue el amor y animó a la comunidad a hacer de ese mismo camino una expresión concreta de la vida parroquial: un amor que se manifiesta en la cercanía, el perdón y la construcción de una familia.
Monseñor Giobando vinculó además esta espiritualidad con la misión que comienza el padre Juan Marcos, a quien pidió que pueda ejercer su ministerio con “un corazón de padre verdaderamente espiritual para esta comunidad”.
Un aspecto especialmente significativo de la celebración fue la presencia de los padres del nuevo párroco. Su padre, diácono permanente, participó de la celebración junto a su esposa, acompañando a su hijo en el inicio de esta nueva misión pastoral. El Obispo destacó este hecho al relacionarlo con el recuerdo que Santa Teresita conservaba de su propio padre, quien la acompañaba a la iglesia y con quien compartía momentos de oración.
Asimismo, monseñor Giobando agradeció el servicio pastoral realizado durante los últimos meses por los presbíteros Hernán David y José Martínez, y reconoció el ministerio desempeñado anteriormente por el padre Walter Pereyra al frente de la comunidad.
Hacia el final de la celebración, el representante legal del Jardín de Infantes del Obispado y un integrante de la comunidad parroquial dieron la bienvenida al nuevo párroco. Luego, el padre Juan Marcos dirigió sus primeras palabras a la comunidad, expresando su alegría por la nueva misión que le ha sido confiada y compartiendo el deseo de comenzar este camino pastoral junto a los fieles de Santa Teresita.
En sus palabras, retomó el lema de su ordenación sacerdotal e invitó a la comunidad a mantener siempre la mirada fija en Jesús, ayudándose mutuamente para caminar juntos en la fe y vivir esta nueva etapa como comunidad.













