En la mañana de este viernes 3 de octubre, dos cuadras de la calle Mitre, junto a la Catedral y cruzando la Plaza San Martín, recibieron el nombre de “Papa Francisco”, en un acto organizado por el Honorable Concejo Deliberante, propulsor de esta iniciativa. Estuvieron presentes la presidenta del Concejo, Marina Sánchez Herrero; el Intendente Guillermo Montenegro; concejales y legisladores provinciales y nacionales de distintos bloques políticos; autoridades municipales y representantes del cuerpo consular. Por parte de la diócesis participaron el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj y el vicario general, presbítero Hernán David, entre otros representantes eclesiásticos.
Tras las palabras de Sanchez Herrero y Montenegro, quienes destacaron la sencillez y el mensaje de fraternidad del fallecido Pontífice, monseñor Giobando tomó la palabra y recordó que “hace seis meses que partió el Papa y su legado sigue vivo.” Destacó la cercanía de la fiesta de San Francisco de Asís y explicó que el Papa tomó su nombre de él: “Nos dejó dos encíclicas muy importantes, que tienen el nombre de Francisco de Asís, de su oración: Laudato Si, ‘Alabado seas, Señor’, un documento fundamental respecto a la casa común, sobre cómo cuidar esta casa común. Y nos toca a nosotros cuidar nuestra ciudad de Mar del Plata en todos los aspectos del cuidado que esto significa”. Añadió que la segunda encíclica, en medio de la pandemia, también tiene otra oración de Francisco de Asís: “Fratelli Tutti, ‘todos hermanos’.
El obispo señaló que “los documentos y actitudes de Francisco han trascendido la grey católica: ha llegado a la humanidad. Francisco es parte de esta humanidad y de estas personas que quieren cambiar el mundo. Porque el mundo hay que cambiarlo; no podemos aceptar que el mundo esté bien si está mal. El Papa decía: ‘Está roto, hay que curarlo’, y se cura a través de nuestra acción directa”.
“Aquí hay muchos que pertenecen al mundo de la política; es un desafío inmenso la responsabilidad que van a tener cada uno. Tenemos que hacer algo. Esta calle ‘Papa Francisco’, que está en el centro de Mar del Plata, permitirá que la gente que pase vea ‘Papa Francisco’ y recuerde al Papa. Miren dónde está puesta, en qué lugar, y cómo se ve la Catedral: todo esto hace al centro”, continuó.
Refiriéndose a la enseñanza del Papa sobre la periferia, recordó la expresión del Papa Francisco “de la periferia al centro y desde el centro hacia las periferias” y aseveró que en esas periferias también hay necesidad de justicia, de derechos, de trabajo y de dignidad, como en todos los rincones de nuestra patria.” “Para hacer honor al Papa Francisco, en vísperas de San Francisco de Asís, debemos pensar cómo comprometernos desde el centro con las periferias existenciales y geográficas de nuestra ciudad” añadió.
Seguidamente el obispo diocesano destacó que “Francisco, como jesuita, estuvo en la trinchera, peleando un combate en que a veces se sentía muy solo, pero hoy creo que los argentinos lo acompañamos. Aunque no nos vino a visitar como Papa, nos está habitando a todos con su presencia después de haber muerto. Creo que es una visita para siempre, no por unos días” y pidió que “esta calle sea también un recuerdo, la memoria de lo que hizo el Papa”.
Para cerrar, compartió sus palabras personales con Francisco: “Ya siendo obispo de Mar del Plata me dice: ‘Ernesto, tené buen humor y cercanía con todos’. Y eso trato de hacer: el buen humor ayuda en los momentos de tensión, y la cercanía con todos es mi obligación hacia ustedes, hacia esta ciudad, porque todos somos hermanos y hermanas. Cuenten conmigo, y en lo que pueda dar testimonio de la vida de Francisco, quiero darlo con mis obras y no tanto con mis palabras”.
Tras los discursos, las autoridades presentes descubrieron el cartel nomenclador junto a monseñor Giobando, quien lo bendijo dejando así un nuevo homenaje en honor a la memoria del Papa argentino.













