En un fecundo encuentro realizado en la sede del Obispado, los integrantes del recientemente creado Secretariado Diocesano de Laicos, Vida y Familia compartieron su primera reunión conjunta. Del encuentro participó también el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, quien acompañó el inicio formal de este nuevo espacio de articulación pastoral.
Meses atrás, el obispo había encomendado la conformación de este ámbito al matrimonio integrado por Ana Laura Reales y Eduardo Sirolli, designados coordinadores del Secretariado, junto al padre Walter Pereyra, quien posteriormente fue trasladado como párroco a la parroquia de Quequén, por lo que fue relevado de esta misión. Tras este tiempo de vinculación y trabajo con las distintas realidades que integran el área, el Secretariado quedó formalmente constituido y se anunció el nombramiento del padre José Luis Puñal como asesor eclesiástico.
La conformación del Secretariado responde a la estructura adoptada tanto por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de la Santa Sede como por la Conferencia Episcopal Argentina, integrando estas tres grandes áreas pastorales en un mismo ámbito de comunión y trabajo conjunto.
En el área de Vida participan distintas iniciativas diocesanas dedicadas a la promoción, defensa y acompañamiento de la vida humana. Entre ellas se encuentran Ain Karem, centro de ayuda para mujeres con embarazos vulnerables, y Proyecto Esperanza, una pastoral de acompañamiento y sanación destinada a personas que sufren las consecuencias de la experiencia del aborto.
En el ámbito de los Laicos, monseñor Giobando encomendó especialmente a la Acción Católica Argentina la tarea de fortalecer y dinamizar los vínculos con los diversos movimientos eclesiales presentes en la diócesis, favoreciendo una mayor comunión y articulación pastoral.
Por su parte, el área de Familia reunió en este primer encuentro a representantes del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, FASTA, Proyecto Amor Conyugal y el Movimiento Familiar Cristiano. Asimismo, se planteó la importancia de continuar ampliando la participación de otras realidades eclesiales vinculadas a la pastoral familiar. En este marco, se compartió también la expectativa de incorporar próximamente nuevos espacios e iniciativas que actualmente se encuentran en proceso de organización y desarrollo.
Durante la reunión, el obispo anticipó además la próxima incorporación de un área específica dedicada a la pastoral de las personas mayores. Del mismo modo, se compartió el anhelo de avanzar en la creación de espacios pastorales propios para la niñez y para la mujer.
El encuentro permitió que quienes integran las distintas áreas pudieran conocerse, compartir sus experiencias y comenzar a delinear un camino común. La nueva estructura busca favorecer una mayor articulación pastoral y fortalecer el caminar conjunto de la Iglesia diocesana en clave sinodal.
En su mensaje a los presentes, monseñor Giobando retomó especialmente los ejes que animan el proceso sinodal de la Iglesia y que fueron profundizados en la reciente Asamblea Diocesana: comunión, participación y misión. Desde esas claves invitó a los integrantes del nuevo Secretariado a desarrollar su servicio pastoral, promoviendo una Iglesia cada vez más cercana, participativa y misionera.











