El obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj., compartió un encuentro con la comunidad de los Madrugadores, un grupo de varones que se reúne los primeros sábados de cada mes, a las 7 de la mañana, con el eje puesto en la “Misa y la mesa”.

La jornada comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo y concelebrada junto al asesor diocesano del Movimiento de Schoenstatt, presbítero Juan Cruz Mennilli. Luego, los participantes compartieron un desayuno, prolongando el encuentro en torno a la mesa.

Durante ese momento, los Madrugadores presentaron a monseñor Ernesto el proyecto social que vienen desarrollando en algunas comunidades de la parroquia Cristo Rey. La iniciativa incluye espacios de apoyo escolar y la colaboración mensual con alimentos para varias familias.

En el diálogo, el obispo los animó a permanecer atentos y despiertos ante las necesidades de la realidad, con la disposición de descubrir aquello que hace falta y comprometerse concretamente. En esta línea, recordó el testimonio de hombres como san Juan Bosco y san Luis Orione, que supieron reconocer las necesidades de su tiempo y entregarse de lleno al servicio de quienes más lo necesitaban.

Monseñor Giobando destacó especialmente el desafío de acompañar a los jóvenes que han tenido conflictos con la ley penal, para que puedan encontrar nuevas oportunidades y un horizonte para sus vidas. En este sentido, compartió algunas de las preocupaciones abordadas en recientes encuentros con funcionarios provinciales, subrayando tres dimensiones fundamentales: contención, educación y formación laboral.