NUEVO COMUNICADO DEL OBISPADO / Martes 17 de marzo de 2020
El Obispado de Mar del Plata comunica que, en consideración a la actual emergencia relacionada con el coronavirus (COVID-19), el Obispo Monseñor Gabriel Mestre, en diálogo con el Obispo auxiliar Mons. Darío Quintana y con el Colegio de Consultores, ha establecido las siguientes disposiciones que tendrán vigencia a partir de la 0:00 hs del miércoles 18 hasta el martes 31 de marzo, inclusive, en todo el territorio de la diócesis de Mar del Plata:
- Observar las normas nacionales, provinciales y municipales, permaneciendo en estrecho diálogo y colaboración con las autoridades municipales de los 9 partidos correspondientes al territorio de la diócesis.
- Se suspende la celebración de la santa Misa en todas las parroquias, capillas y templos de la jurisdicción de la Diócesis de Mar del Plata durante todos los días. Exhortamos vivamente a los fieles a mantenernos unidos firmemente en la oración desde nuestras casas.
- Se dispensa del precepto dominical a todos los fieles y se los anima a seguir la santa Misa por radio, televisión o por internet.
- Las secretarías parroquiales, en lo posible, seguirán funcionando en los horarios habituales a puertas cerradas. Sólo se atenderá a quienes se comuniquen por vía telefónica o por mail.
- Se suspenden, hasta nuevo aviso, las celebraciones de Bautismos y Matrimonios. Los fieles deberán comunicarse, en momento oportuno, para reprogramar las fechas.
- Como ya se había establecido ratificamos la suspensión de las clases en todos los niveles de las instituciones educativas católicas, los encuentros de catequesis y cualquier tipo de reunión de grupo en todas las parroquias, capillas y comunidades de la diócesis
- Las Cáritas, el Servicio Sacerdotal de Urgencia y la Noche de la Caridad, dentro de lo posible, buscarán responder a las necesidades más urgentes.
Exhortamos a todos los fieles a asumir con seriedad la responsabilidad de cuidarse y cuidar a los hermanos. Aprovechemos esta cuaresma como una oportunidad para vivir con ejemplaridad el amor al prójimo. Que el Señor sea nuestra esperanza y nuestra fortaleza.







